3.1.18

PARASHAT SHEMOT 5778 - Las excusas sobran…

BS’D

                En esta Parashat Shemot, la primera del libro que lleva el mismo nombre, Shemot (Éxodo), empieza a aparecer el líder del pueblo de Israel por excelencia: Moshé Rabeinu.
                En cierto momento del relato de la parashá, se nos cuenta sobre él: “…y ocurrió en aquellos días, que había crecido Moshé y salió hacia sus hermanos y observó sus trabajos forzados...” (Shemot 2:11). El midrash nos ofrece dos posibles interpretaciones para la frase “y observó sus trabajos forzados”: Moshé viendo el sufrimiento de sus hermanos hebreos, no podía soportarlo, y lloraba y pedía intercambiar el sufrimiento, prefiriendo morir él por ellos antes que verlos sufrir. Los hebreos sufrían de un castigo desmesurado, y una esclavitud amarga, se obligaba a los niños a hacer trabajos de adultos, y toda otra clase de crueldades por parte del faraón egipcio y sus capataces. Dios recompensa a Moshé por salir de sus propios asuntos como príncipe de Egipto, y preocuparse por ver que les pasaba a los demás, con sus sufrimientos. A su vez, hay una segunda interpretación sobre este versículo: “y observó sus trabajos forzados” Moshé vio que no tenían descanso, fue y le dijo al faraón: aquella persona que tiene un esclavo y no le da siquiera un día de descanso, ese esclavo va a terminar muriendo; y tú tienes a todos tus esclavos sin descansar siquiera un día a la semana, van a terminar muriendo. El faraón le contestó a Moshé: Ve y haz lo que estás proponiendo. Moshé fue y se ocupó de que tengan el día de Shabat como día de descanso (Midrash Shemot Rabá 1:27-28).
                Estos dos midrashim concatenados nos permiten pensar un tema muy vigente en nuestros días, que atraviesa a la sociedad toda, y que seguro podemos encontrar un caso cercano a nosotros: Las situaciones injustas, abusivas y cuanta adjetivación queramos sumarle. Se nos presentan en todo momento, en las noticias, en nuestros ámbitos laborales (como jefes y como empleados) y a veces por la vorágine del día a día, no nos hacemos tiempo siquiera para mirar. Esto es una especie de enajenación de nuestra sociedad, dónde no tenemos tiempo para detenernos brevemente y ocuparnos del otro que necesita nuestra mano, nuestra palabra, nuestra sonrisa y gesto amable.
                Moshé primero se toma el tiempo para ver qué sucede frente a sus narices, tiene la sensibilidad de empatizar con el otro y entender su sentir, para luego, sin mencionar esto, ocuparse de que esa situación se alivie. Tres breves y simples pasos: ver la situación, sentirla en carne propia y luego poner manos a la obra. Tres grados para avanzar, cada uno importante y sensible.
                El desafío estará centrado en no andar por la vida “ciegos, sordos y mudos” ante el prójimo que sufre y necesita una mano, sino en crecer y poder ver a los demás como hermanos, entenderlos y acompañarlos. Las excusas para no ocuparse sobran: demos de nuestro tiempo y nuestro corazón cuando haga falta. Un pequeño aporte, un leve esfuerzo, por un mundo sin faraones ni esclavos.

SHABAT SHALOM UMEVORAJ
Rabino Meir Szames

7.9.17

PARASHAT KI TAVO 5777- Voces de alegría

BS’D

Llega esta parashá a pocos días de Rosh HaShaná, mientras nos encontramos realizando un balance del año que termina, con el Jeshvon HaNefesh que también nos hace pensar y planear que queremos para el año que va a comenzar.

En la parashá leemos: "y será que si escuchas la voz de Ado-nai, tu Dios..." (Debarim/Deuteronomio 28:1) y sobre ello nos cuenta el midrash: Dijo Rabí Iudán: Todo el que escucha la voz de la Torá en este mundo será merecedor de escuchar aquella "voz" que dice (en Irmiahu/Jeremías 33:11): "Se oirán la voz de alegría y del regocijo, la voz del novio y de la novia..." Kol sason ve-Kol simjá Kol jatan ve-Kol kalá (Este pasaje se canta en cada casamiento judío cómo parte de las bendiciones bajo la Jupá). Moshé le dijo a Israel: Así de grande es la recompensa de esta Mitzva (el estudio de la Torá),  sean cuidadosos y ocúpense de escuchar palabras de Torá. ¿De dónde lo sabemos? Del versículo que dice "y será que si escuchas la voz de Ado-nai, tu Dios..." (Debarim Rabá 7:1).
Entre nuestros deseos permanentes, año tras año, está el de la continuidad de nuestro pueblo.
Muchos ven en una jupá, consumado ese ideal, de la continuidad reflejada en la formación de una nueva familia. Pero ¿Cómo se hace para llegar a que dos personas judias quieran comprometerse bajo la jupá a formar una familia judía? El midrash viene a ofrecernos un consejo: Tener día a día presente nuestra tradición milenaria, llenar nuestros momentos de Divrei Torá, tener siempre a mano la posibilidad de escuchar palabras de Torá.
Quizás así, podamos pensar y proponernos seguir formando y fortaleciendo nuestras comunidades, haciendolas crecer en estudio y practicando las mitzvot, que nos conectan con una voz alegre que nos permite creer en qué día a día podemos seguir abrevando y esperando esa voz alegre para cada uno de nosotros y los nuestros. Una voz de continuidad.
¡SHABAT SHALOM PARA TODOS!
Rab Meir Szames

10.8.17

PARASHAT EKEV 5777 - “No sólo de pan vive el hombre”

BS’D

                Ki lo al lejem levadó ijié ha-adam
                “…para hacerte saber que no sólo de pan vive el hombre, sino de todo lo que emana de la boca del Eterno vive el hombre.” (Devarim-Deuteronomio 8:3).

                Este versículo se ha tornado en parte de nuestra cultura popular, y podemos escuchar decir “no sólo de pan vive el hombre” en cualquier situación cotidiana.
                Se entiende que el pan es un alimento básico, sencillo y accesible. La palabra “lejem” representará tanto al pan como a los alimentos en general.
                Del versículo también entendemos que hay algo más allá del alimento físico, que al emanar de Dios, vendrá a alimentarnos el espíritu.
                Se cuenta en un relato jasídico, que Rabi Shalom Iosef de Ruzhin, acostumbraba a comer muy poco, y en varias ocasiones ocurría que prácticamente no comía nada. Cierta vez, entró a la habitación su hija, de nombre Rajel Lea, y al momento de que le traían su comida, se quedó allí y vio que la comida quedaba servida delante de su padre y él no comía. Ella empezó a llorar. Al ver esto, su padre le dijo: ‘¿Por qué lloras, hija mía? ¿Tu crees que el abstenerme de comer me quita fuerzas?’ En ese momento se paró Rabi Shalom Iosef, tomó una silla grande y pesada que estaba en su cuarto, y la levantó con dos dedos, y la movió por todo el lugar. Devolvió la silla a su lugar, y volvió a decirle a su hija: ‘Tienes que saber, hija mía, que si una persona le da a su alma todo lo que ella necesita, esa persona puede ser fuerte incluso sin comer’.
                Este breve relato, nos habla de una persona extraordinaria, que podía mantenerse fuerte comiendo menos de los que es aconsejable. No es algo que todos podamos realizar. En nuestra época, mucha gente vive con lo justo y necesario (e incluso menos). Bueno sería, que a nadie le falte el pan con dignidad, y que todos podamos ocuparnos con la panza llena de también buscar cómo llenar nuestro espíritu y nuestra vida familiar.
                Para los que tenemos para satisfacer nuestras necesidades físicas básicas, que podamos abrevar de nuestra tradición milenaria, que corre en ríos de abundancia y que nos pide satisfacer nuestro espíritu con su riqueza.
                Para todos, que se cumpla el pedido que hacemos al final del Birkat Ha-Mazon (Bendición para después de las comidas): “Oh Dios misericordioso permítenos ganarnos la vida con dignidad” HaRajaman Hu iefarneseinu be-javod.

¡SHABAT SHALOM PARA TODOS!
Rabino Meir Szames

26.5.17

PARASHAT BEMIDBAR 5777

BS’D
                “Habló Ado-nai a Moshé en el desierto de Sinai…” (Bemidbar-Números 1:1).
                Comenzamos a transitar la lectura y estudio del cuarto libro de la Torá, Sefer Bemidbar, traducido habitualmente como “Números”, pero que literalmente significa “En el desierto”.
                Se pregunta el Midrash ¿Por qué Dios le habla a Moshé en el desierto de Sinai? Así lo explican nuestros sabios: A través de tres cosas fue entregada la Torá: Mediante el fuego, el agua y el desierto. Por el fuego como está dicho “y el Monte Sinai humeaba todo él, porque había descendido sobre él Ado-nai con fuego…” (Shemot-Éxodo 19:18). A través del agua: “…también los cielos se estremecieron y las nubes derramaron agua” (Shoftim-Jueces 5:4). Y el desierto, cómo está escrito en el versículo con el que inicia nuestra parashá: “Habló Ado-nai a Moshé en el desierto de Sinai…”.
                Y se hacen una pregunta más ¿Por qué se entregó la Torá justamente a través de estas tres cosas y no de otras? Fue entregada a través de estos tres elementos que son accesibles para todos los que andan por el mundo, así también las palabras de Torá son ‘accesibles’ para todos, como dice el profeta: “Todos los sedientos, vengan por agua” (Ishaiahu-Isaías 55:1) (Bemidbar Raba 1:7).
                Este midrash, viene a llamarnos la atención sobre una característica fundamental de nuestra Torá: No tiene dueños específicos, pertenece a todo Am Israel. Por esto será importante lo que dice el RaMBaM acerca de ella: “todo el que desee, que venga y la tome”. Los ‘sedientos’ podrán calmar su sed.
                En nuestros días, me cuesta entender si la cantidad de información que llega a nuestras manos en esta época, de todas partes del mundo a través de los distintos elementos tecnológicos con los que contamos, es algo positivo o negativo.
                Me gusta la parte de que es más fácil estar informados, acceder a textos que antes era difícil sin una gran biblioteca de papel a disposición. También será más sencillo encontrar donde leer la sección de Torá que corresponde a esa semana, algún comentario que nos guste, pero hay que entender e intentar apreciar que aquello que nos llega con tanta facilidad es el fruto de mucho trabajo. Valorar y apreciar ese trabajo de generaciones será clave para captar el mensaje hermoso de nuestros textos. Captar las ideas y esencias de lo que leemos, escuchamos y vemos en los medios de comunicación y redes sociales, nos ayudará a distinguir de los que nos sirve y lo que nos hace bien de lo que no es así. También nos ayudará a entender lo que es parte nuestra y lo que no.
                Si logramos identificar lo que nos hace bien, y entendemos que parte importante de eso es la Torá, eso nos ayudará a que podamos saciar nuestra sed de espiritualidad.
                Que podamos seguir andando este camino buscando siempre sus manantiales de aguas vivientes, y compartiendo con amigos y familia en nuestras mesas unas palabras de nuestra Tradición.

¡SHABAT SHALOM PARA TODOS!
Rab Meir Szames

30.3.17

UN MIDRASH POR SEMANA - Parashat Vaikra

                                                                                                         בס'ד
EL MIDRASH

Vaikrá el Moshé…
            “Llamó El a Moshé…” (Vaikrá - Levítico 1:1).

            Rabí Ieoshua de Sijnín en nombre de Rabí Levi explicó el siguiente versículo de Mishlei – Proverbios 25:7 “Porque mejor es que te digan: ‘Sube aquí’, antes que te pongan más abajo en la presencia del príncipe a quien han visto tus ojos”.
            Rabí Akiva enseñaba lo siguiente en nombre de Rabí Shimón Ben Azai: Aléjate de tu lugar a una distancia considerable, y asiéntate allí hasta que te digan ‘Sube’, y no vayas si te dicen ‘Desciende’. Hilel así mismo dice: mi humillación es mi elevación, y mi elevación es mi humillación, ¿Cuál es el sentido de esto? Como dice Tehilim – Salmos 113:5-6 “¿Quién iguala a Ado-nai nuestro Dios en su Altísima morada? Su providencia rige en los cielos y la tierra”.
            Así encontramos que en el momento que el Kadosh Baruj hú se reveló a Moshé desde la zarza ardiente, Moshé ocultaba su rostro ante Él, como dice en Shemot – Exodo 3:6 “…Empero ocultó Moshé su rostro porque temió mirar hacia Elo-him”, en ese momento le dijo Dios a él (Shemot 3:10): “Y ahora ve (leja לכה) y te enviaré a Paró y saca a Mi pueblo, los hijos de Israel, de Egipto” – Dijo Rabí Eleazar: La forma habitual de decir ‘ve’ es ‘lej’, la letra ‘hei ה’ de más en la orden de Dios tiene un significado específico: Si tú no vas y los liberas, ningún otro lo hará. Lo mismo pasó a orillas del Mar de los Juncos, donde Dios se puso a un lado y le dijo a Moshé (Shemot 14:16): “Empero tú, alza tu vara y extiende tu mano hacia el mar y pártelo y que entren los hijos de Israel en el medio del mar: por lo seco”, diciéndole: Si vos no partís el mar, nadie más lo hará. En el Sinaí, Dios se paró a un lado y le dijo a Moshé (Shemot 24:1): “…Asciende hacia Ado-nai…”, si vos no subís, no sube nadie más. Así también en el Ohel Moed (Tienda de Reunión), Dios se paró a un lado y le dijo a Moshé: ¡¿Hasta cuándo vas a seguir humillándote y despreciándote a ti mismo?! ¡Este es tu momento y no de otro! Tenes que saber que es así, ya que a nadie más llamé y hablé directamente como a vos, como dice el versículo que encabeza este midrash, Vaikrá el Moshé… “Llamó El a Moshé…” (Midrash Vaikrá Rabá 1:5).

EXPLICACION
            Comenzamos a transitar juntos el libro de Vaikrá, junto a su midrash Vaikrá Rabá, que fuera compilado en la tierra de Israel hacia el siglo 5 de la era común.
            El libro de Vaikrá, estará dedicado en una primera parte a las reglas de los korbanot (ofrendas y sacrificios), con muchas leyes que corresponden a los sacerdotes, por eso es llamado también “Torat Cohanim”, el libro de las leyes de los sacerdotes.

            Ya entrando a nuestro midrash de esta semana, Moshé, figura central del libro anterior, Sefer Shemot, entra una vez más en juego, teniendo que ser el que ordene a los sacerdotes todo lo que tendrá que ver con su función (incluso servirá de ‘instructor’ en el período de entrenamiento antes de la asunción de Aharón y sus hijos en el sacerdocio). Eso es lo que referencia el final del midrash, cuando relata la situación al lado del Ohel Moed, Tienda de reunión que funcionaba como centro de la actividad del Pueblo de Israel en el desierto. A pesar de la cantidad de nombres y versículos, me parece que el hilo del midrash es claro.

            Ya entrando al mensaje que nos deja lo que estudiamos esta semana, se ve algo hermoso. Como Dios le va diciendo a Moshé que se haga cargo de lo que le toca hacer, sin “vergüenza” alguna. Moshé, que como una de sus características principales figura la humildad, necesita un empujoncito para entrar en acción. Necesita que Dios le hable claro y firme, y le haga entender que la tarea es suya, que el momento es suyo, y que si él no lo hace, nadie más lo puede hacer. Con mucho amor lo va guiando en su camino. Dios no hace las cosas por él, pero le va mostrando lo que tiene que hacer, lo va alentando de algún modo en cada circunstancia para que Moshé actúe. Moshé logra sus cometidos, una vez que entiende que él es el encargado, él es el responsable, él es el que tiene que dar cada paso.
            En nuestro día a día, vivimos situaciones donde muchos se paralizan, otros simplemente prefieren hacerse los distraídos, y otros, gracias a Dios, intentan actuar. Actuar en consecuencia a nuestras creencias y valores. Cada día nos da una nueva posibilidad de actuar y crecer, de avanzar y ascender. Como dice Hilel en un pasaje del Pirkei Avot (1:14) muy famoso: “Si no estoy para mí, ¿quién estará? Si soy únicamente para mí ¿Qué soy?...Y si no es ahora ¿cuándo?”.


SHABAT SHALOM UMEVORAJ

Rab Meir Szames

23.3.17

UN MIDRASH POR SEMANA - Parashat Vaiakhel - Pekudei

                                                                                                                                     בס'ד
  EL MIDRASH

Ele fekudei Ha-Mishkan…
            “Estos son los cómputos del Tabernáculo, el Tabernáculo del Testimonio, lo que fue computado por mandato de Moshé: - obra de los Levitas – a cargo de Itamar, hijo de Aharon, el sacerdote” (Shemot - Éxodo 38:21).

            Así abrió su explicación Rabi Tanjuma Bar Aba, con un versículo de Sefer Mishlei – Proverbios (28:20) “El hombre fiel (ish emunot) tendrá abundantes bendiciones…”. Así encuentras que todo aquel que es fiel, el Kadosh Baruj Hú le trae bendiciones a sus manos, y quien no es fiel continúa el versículo “…pero el que se apresura para ser rico no saldrá sin castigo”. Ish emunot, el hombre fiel, ese es Moshé, que él es fiel a Dios, como está dicho “No es así con Mi servidor Moshé, en todo Mi pueblo, fiel es” (Bemidvar-Números 12:7), esto quiere decir “El hombre fiel tendrá abundantes bendiciones…”, que todas las cosas de las cuales eran el encargado resultaban bendecidas, por cuanto que él era fiel. Y “…pero el que se apresura  para ser rico no saldrá sin castigo” se refiere a Koraj, que era levita y quería tomar sin fundamento el sumo sacerdocio, ¿Cuál fue su final? “Abrió la tierra su boca” (Bemidvar 16:32) –fue tragado por la tierra.
            Otro asunto: “El hombre fiel…”, este es Moshé, que era el encargado (y tesorero) sobre las labores de construcción del Mishkan (Tabernáculo). Sobre un tema similar enseñaron nuestros Maestros: ‘No se hacen recaudaciones de dinero público por menos de dos personas encargadas’, y aquí encontramos que Moshé era encargado ‘único’, ¿Y aquí vienen a decirnos que no se recauda con menos de dos personas encargadas? La explicación es que a pesar de que Moshé era encargado único, al momento de hacer los recuentos de los materiales y dinero, llamaba a otras personas que quedaban a cargo del recuento, cómo dice el versículo que encabeza el midrash “Estos son los cómputos del Tabernáculo…”, no dice que son los cómputos de Moshé, sino “lo que fue computado por mandato de Moshé”, por mano de Itamar (Midrash Shemot Rabá 51:1).

EXPLICACION
            Esta semana se leen dos secciones de la Torá juntas (parashiot mejuvarot). El midrash que estudiamos pertenece a Parashat Pekudei.
            Si fuera poco leer dos secciones de la Torá juntas, el Shabat de esta semana también:
                        *Es Shabat HaJodesh, por ser el Shabat previo al comienzo del mes de Nisan (Rosh Jodesh el lunes 27/3 a la noche hasta el martes 28 a la noche). Se lee un maftir especial.
                        *Es llamado Shabat Mebarjim, porque pedimos brajá frente al Sefer Torá para el mes que comienza la semana que viene.
                        *Es llamado Shabat Jazak –fuerte-, porque se termina la lectura de un nuevo libro de la Torá, Sefer Shemot, y esperamos comenzar con fuerzas renovadas la lectura y estudio del tercer libro de la Torá: Vaikrá – Levítico. Al finalizar la lectura del libro de Shemot que corresponde este shabat, se grita en la sinagoga: “¡Jazak jazak ve-nitzjazek”, deseándonos y pidiendo fuerza para continuar con esta tarea milenaria.
            Ahora sí, nuestro midrash.
            Cerramos este libro de Shemot con un midrash sobre Moshé, donde se lo describe como un ‘ish emunot’ un hombre fiel, fiel a Dios. Un hombre de fe, que recibe bendiciones sobre lo que realiza en mérito de esa fe en la primera parte del midrash. Se ve claro en el midrash como se contraponen el camino de la fe y de lo contrario a ella (una falsa fe, podríamos decir).
            Pero ya en la segunda parte del midrash, ish emunot, se refiere a manejarse con fe (buena fe) en los asuntos administrativos y económicos. Aquí encontramos una riqueza que tiene la Torá toda (con esto me refiero a todos los textos de la tradición judía, y no sólo a los cinco libros de Moshé) que es pedido a las personas que tienen fe, que sean fieles, y que esa fidelidad sea para con Dios y con las personas. En la tradicional división de la mitzvot en ‘bein adam la-Makom’ - entre el ser humano y Dios - y ‘bein adam la-javeró’ - entre el ser humano y su prójimo. En la visión de nuestra fe, uno no podría sentirse como un creyente, si sólo cumple con Dios, o si sólo cumple con las personas. Es una visión integral, donde el hacer el bien tendría que ser el ‘norte’ que dirija nuestra brújula. Habrás de hacer lo recto y lo bueno a ojos de Ado-nai…” (Debarim 6:18) dice la Torá, no sólo habrá que obrar con emuná/fidelidad a Dios, sino que habrá que hacer lo recto y lo bueno a ‘Sus ojos’ con nuestros congéneres. El Otro, ser humano que porta la imagen de Dios, también se merece que actuemos bien con él. Ese pareciera ser el mensaje.
            Sin querer extenderme más, ni citar ejemplos de la vida diaria, cada uno podrá sacar sus conclusiones y realizar sus evaluaciones sobre cada caso, lo que sí, nos deseo a todos la fortaleza para reflejar nuestra fe en nuestro diario vivir. Y que podamos disfrutar de lo que nos dice Sefer Mishlei “El hombre fiel (ish emunot) tendrá abundantes bendiciones…”.

SHABAT JAZAK SHALOM

Rab Meir Szames

16.3.17

UN MIDRASH POR SEMANA - Parashat Ki Tisá

                                                                                                                                             בס'ד
EL MIDRASH

Va-itén el Moshé…
            “Le entregó a Moshé, al concluir El, de hablar con él, en la montaña de Sinai, las dos Tablas del Pacto. Tablas de piedra escritas por el Poder de Elo-him” (Shemot - Éxodo 31:18).

            Dijo Rabí Abahu: Los cuarenta días que pasó Moshé en lo alto del Monte Sinai, se los pasaba estudiando Torá, pero se olvidaba lo que estudiaba. Al ver que le ocurría esto, le dijo a Dios: ¡Señor del universo! Tengo cuarenta días para aprender esto, y no sé nada. ¿Qué hizo el Kadosh Baruj Hu? Cuándo se completaron los cuarenta días, Dios le regaló la Torá, cómo está escrito “Le entregó a Moshé…”…(Midrash Shemot Rabá 41:6).

EXPLICACION
            En esta parashá tan nutrida de eventos y mensajes, destaca la entrega de las Tablas de la Ley. Luego del evento en el Har Sinaí, donde las leyes de la Torá fueron entregadas de modo oral, Moshé se pasa dos veces 40 días y 40 noches en lo alto del monte, para luego bajar con las tablas.

            ¿Les parece que se puede aprender toda la Torá en 40 días? Pareciera ser una tarea difícil, ya que Moshé Rabeinu no lo logra. Dios entonces, le regala la Torá, para que baje con ella al pueblo. Así Dios le estaría diciendo: La Torá va a estar con ustedes toda la vida, hay tiempo para estudiarla y transmitirla.

            Este midrash parece hablarnos a aquellos ansiosos que queremos saber todo y vivir todo aceleradamente. La vida es un camino, que caminamos día a día, paso a paso. No hay que correr ni volar ni saltar precipicios arriesgados para vivirla.
            Día a día aprendemos lo que necesitamos, y aunque hay algo de cierto en lo que decía la frase atribuida al boxeador argentino Ringo Bonavena "la experiencia es un peine que nos llega cuando ya no tenemos pelo que peinar", también es cierto que la vida es un regalo, que hay que saber disfrutar lo que nos toca cada día. Parafraseando al Pirkei Avot (4:1) “Eizehu ashir... ¿Quién es rico? Aquel que es feliz con lo que posee…”, es rico el que se contenta con su parte, con lo que le toca ese día. Ese día, ya hizo todo lo que pudo, ya tiene todo lo que necesita ese día. Mañana, se seguirá trabajando e insistiendo, con nuevos y mejores desafíos y objetivos.
            En este Shabat, nos deseo que podamos darnos cuenta de lo que ya recorrimos, ser conscientes de lo que nos falta recorrer, y saber apreciar y disfrutar con la alegría cada día de lo que ya se va concretando.

SHABAT SHALOM UMEVORAJ

Rab Meir Szames