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4.3.21

Parashat Ki Tisá/Shabat Pará 5781 – “Hablando de las vacas”

 

BS’D

Ulla dijo: Este es el razonamiento de los rabinos, que dicen que el cuerno de una vaca no es apto para sonar en Rosh HaShana (para cumplir con el precepto del Shofar). Dicen esto de acuerdo con la opinión de Rab Jisda, como dijo Rab Jisda: ¿Por qué razón el Sumo Sacerdote no entra al interior del santuario, al Lugar Santísimo (Kodesh HaKodashim), con sus vestiduras doradas para realizar allí el servicio en Iom Kippur? Es porque un fiscal-acusador (kategor) no puede convertirse en abogado defensor (sanegor). Dado que el pueblo judío cometió la transgresión de adorar al Becerro de Oro, el Sumo Sacerdote no puede entrar al Lugar Santísimo para expiar al pueblo judío vistiendo vestiduras doradas, ya que recordarían esa transgresión (Talmud – Tratado Rosh Hashana 26a[i]).

 

En esta parashá encontraremos el relato sobre el Becerro de oro, momento crucial de la travesía por el desierto, donde parte de los salidos de Egipto deciden desesperadamente construir e idolatrar a una estatua, ya que Moshé tardaba en bajar de la montaña con las Tablas de la Ley, y esta gente creía que su líder había muerto.

Seguramente estamos ante una de las escenas más tensas de la Torá. Todo termina con Moshé bajando, quebrando las primeras Tablas de la Ley, haciendo polvillo al becerro de oro, y luego yendo a estar otros 40 días implorando el perdón divino para el pueblo.

 

A su vez, este shabat tiene un nombre especial: Shabat Pará, el tercero de los cuatro Shabatot especiales previos a Pesaj. Se utilizan dos rollos de la Torá. Del primero leemos la parte de la semana (en este caso Ki Tisá), y del segundo, las leyes con respecto a la vaca roja (pará adumá) en Números 19:1-22. Todos los Israelitas llegaban al Templo de Jerusalén en Pesaj para poder ofrecer el cordero Pascual. Debían estar en un estado de pureza ritual para efectuar este rito. Ya que las cenizas de la vaca roja se usaban en el proceso de purificación, este pasaje servía para recordarles a aquellos que no se encontraban en estado de pureza a tomar los recaudos necesarios[ii].

Y así, en esta coincidencia que nos plantean las lecturas de la Torá de esta semana, en ambas aparece el mismo animal, una vaca y su cría, el famoso becerro, y se relacionan con el enunciado talmúdico con que encabezo este escrito.

Se nos enseña en varias secciones del Talmud, que un acusador/kategor no puede terminar siendo el defensor/sanegor del acusado. Algo que recuerda la transgresión del pecador es imposible que termine socorriéndolo y viniendo en su ayuda. Esa es la regla general.

Pero en este Shabat veremos cómo primero en Ki Tisá se lee sobre una falta tremenda -el becerro-, y luego, en la lectura especial, se leerá sobre la vaca roja, la forma bíblica de liberarse de la impureza ritual. Mismo animal, en dos procesos opuestos totalmente, uno siendo símbolo de una transgresión enorme, y en el otro, siendo la única manera posible de purificación.

Entonces, ¿En qué quedamos? Hay opiniones divididas sobre una diversidad de casos: sobre si hay necesidad de recordar el evento del becerro todos los días, algunos proponen que un shofar de cuerno de vaca podría ser kasher, otros proponen atar cierta parte de los tefilín con un material proveniente de la vaca, para que de este modo le sirva de recordatorio y no caiga en el error y la transgresión. Y así siguen los ejemplos de discusiones sobre la regla del acusador que no puede convertirse en defensor. Los restos del becerro de oro hechos polvillo, mezclados con agua, sirvieron para identificar a quienes habían realmente tomado parte del acto de idolatría y castigarlos. Y al mismo tiempo, el caso de la vaca roja/pará adumá y sus cenizas mezcladas con agua, resultan el método bíblico para purificarse ritualmente. Esto parece hablar a las claras de que la regla de que el acusador no se puede convertir en defensor no es absoluta.

Quizás no haya acuerdo unánime en algunos de los casos, ni claridad terminante sobre el tema. Lo que sí está claro es que somos seres humanos, con la posibilidad de cambiar, de mejorar, de avanzar, y de lograr, que, a pesar de cruzarnos con un asunto grande como una vaca, podemos cambiar la mirada, y nuestras acciones, transformando lo que antes nos detenía en algo que nos movilice a ser mejores.

¡Shabat Shalom!

Rab Meir Szames



[i] https://www.sefaria.org/Rosh_Hashanah.26a.7?lang=he&with=all&lang2=he

[ii] Klein, A Guide to Jewish Religious Practice, pág.107

24.2.21

Parashat Tetzavé 5781 – “Ver más allá de lo evidente”

BS’D


Esta semana, que está marcada por la llegada de la festividad de Purim este jueves a la noche, tiene una lectura de Torá que es muy particular. ¿Qué tiene de particular esta parashá? En toda la parashá no aparece el nombre de Moshé Rabeinu. Y es un detalle no menor, ya que desde el inicio del libro de Éxodo (Shemot), donde se relata su nacimiento, hasta la finalización del Deuteronomio (Debarim), dónde se marca el final de su vida física, Moshé es el líder del pueblo, y el interlocutor entre Dios y el pueblo de Israel, y resuena todo el tiempo su nombre en cada sección de la Torá.

Una de las tantas explicaciones clásicas, es que esta parashá coincide habitualmente con la semana del 7 de Adar, fecha indicada por la Tradición como fecha del fallecimiento de Moshé.

De todos modos, Dios le habla a Moshé constantemente en esta parashá, pero no lo nombra: “Y tú habrás de ordenar (tetzavé) a los hijos de Israel”… “Empero tú habrás de acercar hacia ti a Aharon tu hermano y a sus hijos con él” … “Empero tú hablarás a todos los de corazón sabio”… Es decir, Dios le habla a Moshé durante toda la parashá, aunque no aparezca su nombre. Moshé se la pasa haciendo cosas, aunque no figure. Todos los preparativos del Mishcán (Tabernáculo), el entrenamiento de su hermano Aarón y sus sobrinos, los cohanim (sacerdotes), está “de aquí para allá” toda la parashá, anónimamente. Todos sabemos que él es quien está siguiendo las ordenes Divinas.

Supongo que siempre hay gente así, que trabaja y logra objetivos, sin que su nombre figure en ningún lado.

Pero quiero sumar algo, en otros años no coincide Purim con esta parashá. Y eso nos aporta un detalle más: Así como en Tetzavé no figura el nombre de Moshé, en Meguilat Esther, el libro que es parte del Tanaj y que se lee en Purim, no figura el nombre de Dios. Un libro de la Biblia donde no figura el nombre de Dios. Sin embargo, de la lectura del Libro de Esther se nota indudablemente donde está la obra de Dios, donde está metida “Su mano”.

¿Cuántas veces nos suceden cosas así a nosotros? ¿Cuántas veces no podemos ver lo evidente?

Esta idea me lleva a lo que explica Maimónides sobre Abraham Avinu, nuestro primer patriarca, el primer monoteísta. En su libro Mishné Torá, al comienzo de las leyes sobre la idolatría, se describe a Abraham Avinu de la siguiente manera: “Tan pronto como este gigante empezó a crecer, comenzó a ocupar su mente. En su infancia comenzó a pensar de día y de noche, y se encontró con este enigma: ¿Cómo es posible que este planeta esté en movimiento continuo y no tenga un líder? ¿Y quién, en efecto, lo hace girar, siendo imposible que gire por sí mismo?[1]. Así se sigue describiendo a Abraham, siendo que él fue en búsqueda de Dios, y allí se le manifiesta.

Un dato a propósito de la creación del mundo y la construcción del Mishcán: ¿Saben cuántos versículos ocupa cada uno de esos asuntos en la Torá? La creación del mundo por el Kadosh Baruj Hu, ocupa 34 versículos, incluyendo el Shabat (Génesis 1:1 a 2:3). La construcción del Mishcán ocupa nada más y nada menos que 450 versículos.

El mundo lleva 34 versículos en ser creado. El mundo lleva muchísimo tiempo más en ser construido por nosotros, los seres humanos, que intentamos trabajarlo y mejorarlo.

Con todo esto, nos pregunto: Cuándo leemos, ¿sabemos leer lo que el texto no dice? Cuándo vemos una obra, ¿entendemos que hubo mucha gente involucrada que no se lleva los créditos? Cuando tenemos una duda, un enigma por resolver ¿sabemos cómo buscar? ¿Somos conscientes del esfuerzo que implica cada pequeño logro?

Y con esas preguntas, podemos plantearnos que el cambio es posible, para eso hacen falta líderes, se vean o no se vean. La transformación de este, nuestro mundo, en un mundo mejor, necesita de un liderazgo que esté dispuesto a liderar ese cambio. Líderes dispuestos a dar el ejemplo, ejemplos que sí se vean, aunque no figuren luego sus nombres, ni se lleven los créditos. Así vamos a lograr completar la obra, con el aporte de cada uno.

Esta semana leeremos textos que nos desafían a ver más allá de lo evidente. Espero que podamos abrir los ojos, no sólo los físicos, sino los del intelecto y el corazón, y motivarnos a seguir adelante con esta desafiante labor, de construir un mundo mejor.

¡Shabat Shalom!

Rab Meir Szames

 

Dedico estas palabras de Torá a la memoria de Antonio Leiva, recientemente fallecido, quien, junto a toda su familia, siempre me recibieron en su casa como uno más de la familia.

18.2.21

Shabat Zajor 5781 – “Recordar contra que hay que luchar”

 

BS’D

Segundo de los cuatro Shabatot especiales previos a Pesaj (Arba Parashiot)

 

Una frase que siempre repito es: “Este Shabat es especial”, porque, al fin y al cabo, todos los shabatot son especiales. Pero este Shabat que antecede la llegada de la festividad de Purim, tiene una particularidad que le da su nombre: se lee un Maftir especial (una porción extra de texto de la Torá leído de un segundo rollo/Sefer Torá extraído especialmente a este efecto). Y la lectura de este Maftir tiene la categoría de ser un precepto obligatorio de origen bíblico (Mitzvá mideOraita). Y de ahí, así como todos los shabatot son especiales, podemos entender, que toda vez que se lee de la Torá, es un momento especial donde hay que estar atentos y evitar las distracciones. Pero, esta vez, se necesita de una intención especial (kavaná), tanto de parte de quien lee de la Torá, como de quienes escuchan. Es de esos días que hay que ir sí o sí a escuchar la Torá.

Veamos que se lee, y entendamos que tiene de especial.

Debarim (Deuteronomio) 25:17-19

Recordar (Zajor) has lo que te hizo Amalek, en el camino en vuestro salir de Egipto. Que te había sorprendido en el camino y aniquiló a todos los débiles en tu retaguardia; cuando tú estabas cansado y extenuado. Y no temió a Elohím. Y será que al conceder reposo Adonai tu D’s., a ti, de todos tus enemigos de en derredor, en la tierra que Adonai tu D’s., te concede a ti por heredad para poseerla: habrás de borrar la mención de Amalek de bajo los cielos; no olvides.

Así descubrimos el detalle, de que este Shabat especial, se llama Shabat Zajor, por ser la primera palabra de la porción especial extra de Torá (maftir) que se lee.

¿Qué hizo Amalek para que en Shabat Zajor se nos pida que recordemos su accionar y borremos su recuerdo? Podemos buscar lo relatado en Shemot (Éxodo) 17:8-16, en donde luego de una contienda interna a la salida de Egipto, se nos cuenta que, sin mediar ataque o provocación de Israel, “Vino Amalek y combatió contra Israel…”. Inmediatamente, Moshé le ordena a Ieoshua salir a combatir militarmente a Amalek y su ejército, y Moshé apoya espiritualmente al pueblo desde arriba de la montaña. Esa contienda militar termina con un Amalek quebrado y derrotado por Israel. Y a continuación se pronuncia la base para la mitzvá que intentamos cumplir este Shabat: “Dijo Adonai a Moshé: Escribe esto como recuerdo en el Libro y ponlo en los oídos de Ieoshua. Pues borrar habré de borrar la mención de Amalek de bajo los cielos. .... Dijo: Pues la Mano se alza en juramento sobre el trono de D's: Guerra tendrá Adonai contra Amalek, de generación en generación” (14-16).

El texto especial de Shabat Zajor, es dicho por Moshé a la nueva generación 40 años después de sucedida la guerra entre Amalek e Israel. Y llama la atención la forma en que está expresado el mandamiento de Zajor/Recordar. Analizando el texto en hebreo, es posible una lectura distinta a la traducción que propongo (del Rab Edery Z”L) más arriba respecto al versículo 25:18: “Que te había sorprendido en el camino y aniquiló a todos los débiles en tu retaguardia; cuando tú estabas cansado y extenuado. Y no temió a Elohím.”

Para la mayoría de los comentaristas, la actitud de Amalek (Amalekiut/Amalequismo según el Prof. Yeshayahu Leibowitz), es reprochable y digna de no ser repetida y de ser borrada de la faz de la tierra, es la forma en que nos ataca a traición, sin provocación previa, y su ataque está dirigido a los más débiles (los cansados y extenuados por el trajín de la salida de la esclavitud de Egipto). Esa es la opción mayoritaria dentro de los intérpretes clásicos de la Torá.

Lo que sí genera debate entre nuestros estudiosos, es saber quién era el que no temió/temía a Dios. De la traducción propuesta, entendemos que Amalek no temía a Dios, y por eso atacó a Israel en el momento posterior de la maravillosa salida de Egipto y el cruce del Mar de los Juncos (Iam Suf). Este es el midrash clásico que se utiliza para explicar la actitud de Amalek.

Pero, en hebreo, no está tan claro que sea Amalek el que no tenía temor reverencial, sino que sería posible leer que la parte del pueblo de Israel atacada, eran personas que estaban “carentes de fe”, y entonces las palabras “וְלֹא יָרֵא אֱלֹהִים y no temieron a Dios”, sería expresado no sobre Amalek, sino sobre quienes resultaron víctimas del ataque de Amalek. Es decir, Amalek pudo atacar porque había una parte del pueblo que no estaba convencida en su relación con la divinidad. Se leería algo así: “cuando estaban cansados y extenuados y no temían a Dios”. Sorprende esta postura, pero es eso, una postura.

Y más allá de la división en las interpretaciones del versículo que estudiamos, creo que hay algo que podemos aprender: El “amalequismo”, eterna representación de la maldad, y del enemigo espiritual por excelencia, puede atacar ante dos circunstancias, que al final de cuentas, son muy parecidas: Al estar cansados, agotados, o al flaquear nuestras convicciones y nuestra fe. Amalek solamente tiene chance de atacar, si flaqueamos en nuestra fuerza, entonces allí, llega para “enfriarnos”, para decirnos que no podemos, que mejor no intentarlo. Esta representación de un enemigo que viene a quitarnos el entusiasmo, tiene que permitirnos entender, que muchas veces, nosotros mismos somos nuestro propio enemigo, nuestra propia limitación. A veces cuando es un extraño, un otro quien lo intenta, lo podemos percibir, y evitar a ese “Amalek”, e incluso a veces nos podemos dar cuenta cuando somos nosotros mismos, y entonces será momento de salir a luchar contra ese eterno enemigo, que maneja tan bien las herramientas para enfriarnos y desanimarnos. Quizás eso sea parte de la kavaná-intención especial que nos pide este Shabat. Recordar.

ZAJOR: El cambio está en nosotros. La “batalla” del día a día se trata de eso. Eso es lo que hay que recordar.

לא עליך המלאכה לגמור, ולא אתה בן חורין ליבטל ממנה.

Rabi Tarfón solía decir: no estás obligado a concluir toda la obra, pero no eres libre de renunciar a ella (Pirkei Avot 2:16).

 

¡Shabat Shalom!

Rab Meir Szames

17.4.20

Construir la paz - Pirkei Avot 1:12

BS’D

Hilel dice: Sé de los alumnos de Aaron, ama la paz y persigue la paz, ama a las criaturas y acércalas a la Torá.
Pirkei Avot 1:12
‎הִלֵּל וְשַׁמַּאי קִבְּלוּ מֵהֶם. הִלֵּל אוֹמֵר, הֱוֵי מִתַּלְמִידָיו שֶׁל אַהֲרֹן, אוֹהֵב שָׁלוֹם וְרוֹדֵף שָׁלוֹם, אוֹהֵב אֶת הַבְּרִיּוֹת וּמְקָרְבָן לַתּוֹרָה:
 
Esta mishna del Pirkei Avot nos trae una imagen de Aaron HaCohen (el sacerdote), como una persona ocupada de andar entre el pueblo pensando en los pequeños detalles, en hacer la paz entre las personas.
Moshé era el juez, no podía mostrarse parcial. Aaron, no tenía esa función, y eso le daba la posibilidad de acercarse de un modo distinto a la gente.


Construir la paz es un desafío, nos cuesta, hay que estar atentos, con la “guardia alta” diría Gallardo.
El esfuerzo que requiere tiene su recompensa, en este mundo y por siempre.


Que puedan disfrutar del estudio del Pirkei Avot y de nuestra Tradición.


Rabino Meir Szames


Vídeo en: 



A continuación les comparto algunas fuentes respecto a esta mishna (en español) y donde poder empezar a profundizar en el estudio.


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Talmud – Sanhedrin 6b
‎אהרן אוהב שלום ורודף שלום ומשים שלום בין אדם לחבירו שנאמר (מלאכי ב, ו) תורת אמת היתה בפיהו
Rashi וכיון שהיה שומע מחלוקת ביניהם קודם שיבואו לפניו לדין היה רודף אחריהן ומטיל שלום ביניהן:
Cuenta el Talmud, en varias fuentes, sobre Aarón Ha Cohen, el Sumo Sacerdote, lo siguiente: Cuando dos personas estaban peleadas, él las hacía amigar. ¿Cómo hacía? Iba y le decía a una de las partes: Fulano está muy arrepentido de lo que te hizo, sufre por lo que te hizo, quiere hacer las paces con vos, y lo mismo le decía a mengano. Cuando llegaban ambas personas a encontrarse, no quedaba más que darse un abrazo y reconciliarse.


 
 
Comentario del Rambam (1135-1204): “Sé de los discípulos de Aarón…”
Dijeron que Aarón, de bendita memoria, cuando percibía o alguien le contaba que algún individuo era malo, o que era un transgresor, [Aarón, el sacerdote] se adelantaba a saludarlo, y se acercaba a él y conversaba bastante con él.
Éste individuo se avergonzaba y decía para sí mismo: “Ay de mí, si Aarón supiera lo que soy y lo  hago, de seguro que ni me prestaría atención, mucho menos, conversaría conmigo, y he aquí, que para él yo soy alguien honorable, debo [mejorar] y acreditar que lo que piensa de mí es verdad”.
De esta manera, corregía sus actos y se volvía de los discípulos de Aarón, quienes disfrutaban de los consejos y sus enseñanzas. Y por cuanto que Aarón fue coronado con esta bella cualidad, dijo Dios: “Con paz y armonía anduvo ante Mí, y a muchos hizo retornar de sus pecados” (Malají 2:6).
Es a esta cualidad tan sabida [acerca de Aarón] que se refirió Hilel…
(Versión en español extraída de https://www.masuah.org/pirke-avot-con-comentarios-del-rambam/).
 
Comentario del Rab Ovadia de Bartenura (1445-1515):
Explicaron en Avot de-Rabi Natan, ¿Cómo era esto de qué Aarón (Ha Cohen, el Sumo Sacerdote) “ama la paz”? Cuando dos personas estaban peleadas, él iba y le decía a cada una de las partes, sin que el otro supiera: Mirá cómo está tu amigo, está muy arrepentido, sufre por lo que te hizo, y él me dijo que quiere que lo perdones. Cuando llegaban ambas personas a encontrarse, no quedaba más besarse y darse un abrazo el uno al otro.
 


Como se pueden dar cuenta, nos toca hablar de una mitzvá enorme, habaat Shalom bein Adam laJaveró, traer la paz entre el ser humano y su prójimo, la cual, da frutos en esta vida, y en toda la eternidad del olam habá.
Hay un famoso pasaje que está incluido en la Tefilá, y que se canta con una melodía hermosa, el MI HAISH del salmo 34 que dice así: 
‎לְֽכוּ־בָ֭נִים שִׁמְעוּ־לִ֑י יִֽרְאַ֥ת יְ֝הוָ֗ה אֲלַמֶּדְכֶֽם׃
VENGAN HIJOS MÍOS, ESCUCHENME
LA REVERENCIA A DIOS LES ENSEÑARÉ 
 
‎מִֽי־הָ֭אִישׁ הֶחָפֵ֣ץ חַיִּ֑ים אֹהֵ֥ב יָ֝מִ֗ים לִרְא֥וֹת טֽוֹב׃
‎נְצֹ֣ר לְשׁוֹנְךָ֣ מֵרָ֑ע וּ֝שְׂפָתֶ֗יךָ מִדַּבֵּ֥ר מִרְמָֽה׃
‎ס֣וּר מֵ֭רָע וַעֲשֵׂה־ט֑וֹב בַּקֵּ֖שׁ שָׁל֣וֹם וְרָדְפֵֽהוּ׃
¿AMAS LA VIDA? ¿ANHELAS DIAS FELICES?
ENTONCES PRESERVA TU LENGUA DEL MAL 
Y TUS LABIOS DEL ENGAÑO 
APARTATE DEL MAL Y HAZ EL BIEN 
BUSCA (EXIGE) LA PAZ Y AFERRATE A ELLA (PERSIGUELA). 
 


Talmud (Tratado Shabat 127A) dice: “La persona poseedora de las virtudes siguientes, goza de su realización en la vida terrena, mientras su acción perdura hasta la eternidad: el respeto a los padres, la beneficencia, la concurrencia a las casas de estudio, por la mañana y por la tarde, la hospitalidad, la visita a los enfermos, la asistencia a los desposadas necesitadas, el acompañamiento de los difuntos, la concentración durante la oración, el fomentar la paz entre el hombre y su prójimo. Mas el estudio de la Torá, equivale a todas estas virtudes en conjunto.”
 





Algunas fuentes disponibles online para el estudio de Pirkei Avot
https://www.sefaria.org/Pirkei_Avot.1?lang=bi
https://www.masuah.org/pirke-avot-con-comentarios-del-rambam/
http://learn.conservativeyeshiva.org/topic/rabbinic-texts/mishnah/my-seder-nezikin/avoth/



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‎וילך ויפגשהו, הדא הוא דכתיב (תהלים פ"ה) חסד ואמת נפגשו צדק ושלום נשקו, חסד זה אהרן, שנאמר (דברים ל"ג) וללוי אמר תומיך ואוריך לאיש חסידיך, ואמת זה משה, שנאמר (במדבר י"ב) לא כן עבדי משה וגו' הוי חסד ואמת נפגשו, כמה דתימא וילך ויפגשהו וגו', צדק זה משה שנאמר (דברים ל"ג) צדקת ה' עשה, ושלום זה אהרן, שנאמר (מלאכי ב') בשלום ובמישור הלך אתי, נשקו שנאמר וישק לו... (שם שם יא)
Shemot raba 5>10