29.5.14

Un poema en honor de Iom Ierushalaim

EN IOM KIPUR
De Iehuda Amijai

En Iom Kipur[1] del año 5728[2] vestí
ropa de fiesta oscura y me fui a la Ciudad Antigua[3] en Ierushalaim.
Estuve parado mucho tiempo frente al negocio de un árabe,
no lejos del Portón de Shjem, un negocio
de botones y cierres e hilos
en todo color, a presión y con hebillas.
Una luz importante y muchos colores, como un Arón HaKodesh[4] abierto.

Le dije a él dentro de mi corazón que también mi padre
tuvo un negocio así de hilos y botones.
Le expliqué a él dentro de mi corazón sobre todas las décadas
y los factores y los hechos, que yo estoy ahora aquí
y el negocio de mi padre está incendiado allí y él está enterrado aquí.

Cuando terminé ya era hora de Neilá[5].
También él bajó la persiana y cerró el portón
Y yo regresé con todos los que rezaban a casa.


ביום כפור / יהודה עמיחי

ביום כיפור בשנת תשכ”ח לבשתי
בגדי חג כהים והלכתי לעיר העתיקה בירושלים,
עמדתי זמן רב לפני כוך חנותו של ערבי,
לא רחוק משער שכם, חנות
כפתורים ורוכסנים וסלילי חוטים
בכל בצע ולחצניות ואבזמים.
אור יקר וצבעים רבים, כמו ארון-קודש פתוח.


אמרתי לו בלבי שגם לאבי
הייתה חנות כזאת של חוטים וכפתורים.
הסברתי לו בלבי על כל עשרות השנים
והגורמים והמקרים, שאני עכשיו פה
וחנות אבי שרופה שם והוא קבור פה.


כשסיימתי הייתה שעת נעילה.
גם הוא הוריד את התריס ונעל את השער
ואני חזרתי עם כל המתפללים הביתה

Traducción: Meir Szames
Correcciones: Yitzhak Lewis




[1] Lit: Día de expiación. Conocido como el “Día del Perdón”, el día más solemne del calendario judío
[2] Primer Iom Kipur luego de la reunificación de Ierushalaim en 1.967. En Hebreo, el acrónimo del año dice “olvido”
[3] En hebreo “Ir Ha’atiká” עיר העתיקה
[4] Lit: armario sagrado. Armario donde se guardan los Rollos de la Torá en las sinagogas
[5] “Neilá” significa “cierre/conclusión”. Es el último rezo del día de Iom Kipur, con el cual se cierra la liturgia. El autor hace un juego con esta palabra entre el cierre del negocio y el cierre de las oraciones.

14.5.14

Depende del punto de vista

PARASHAT BEJUKOTAI – SHABAT JAZAK – PREVIA DE LAG BAOMER

                Hace ya un poco más de cuatro semanas venimos contando el Omer: Sefirat HaOmer es una cuenta de días y semanas que nos lleva de Pesaj a Shavuot durante un período de siete semanas completas, donde nos depuramos y una vez lograda la libertad física (en Pesaj) nos encaminamos a la libertad plena de la mano de la Torá y su estudio (Shavuot).
                SHABAT JAZAK: Es llamado así ya que cuando se termina la lectura de un libro de la Torá en la sinagoga, se grita tres veces Jazak jazak ve-nitjazek (fuerte, fuerte y nos fortalezcamos). Es una linda costumbre, que nos propone ponernos felices por lo que hemos logrado –estudiar uno de los libros de la Torá- y darnos animo para el desafío que vuelve a empezar, disponiéndonos a volver a empezar otro libro la semana siguiente.
                Lag BaOmer es el día 33 de la cuenta del Omer. Hay varias explicaciones sobre esta fecha, voy a traer un par de ellas.
                En el Talmud (Tratado Iebamot 62b) se explica un versículo del TaNaJ (Biblia) de la siguiente manera: … Está dicho: “Por la mañana siembra tu simiente, y a la tarde no retires tu mano;  porque no sabes cuál ha de prosperar, si esto o aquello, o si ambos dos serán juntamente buenos” (Kohelet 11:6). Rabí Akiva dice explicando este versículo: una persona que enseñó Torá en su juventud, que enseñe Torá en su vejez. Tuvo alumnos en su juventud, que tenga alumnos en su vejez. Dijeron: doce mil `parejas de estudiantes tenía Rabí Akiva desde Guebat hasta Antipras {demarcando los límites sur y norte del Reino de Iehudá}. Y todos murieron en un mismo período de tiempo, a causa de no haberse comportado con respeto el uno con el otro. Y así fue que el mundo quedó desolado, sin Torá. Hasta que fue Rabí Akiva hacia el sur y allí enseñó Torá nuevamente, y estos últimos alumnos son: Rabí Meir, Rabí Iehuda, Rabí Iosi, Rabí Shimón y Rabí Eleazar Ben Shamúa. Y ellos fueron los que sostuvieron la Torá en aquellos tiempos. {es decir, que a pesar de haber tenido muchos alumnos en tiempos pasados, ellos no fueron exitosos en mantenerse; y aquellos que lograron mantenerse fueron justamente los últimos alumnos, ya que de ellos salió la Torá para Israel}. Respecto a las doce mil parejas de estudiantes se dice que todos murieron entre Pesaj y Shavuot (Atzeret). Dijo Rab Jama bar Aba, y hay quienes dicen que Rabí Jía bar Abín: todos murieron de una “mala muerte”. ¿Qué quiere decir una “muerte mala”? dijo Rab Najman: “Askera” (Difteria). …
                Esa es una de las fuentes talmúdicas donde se habla de lo ocurrido con Rabí Akiva y sus alumnos.
                Hace poco tiempo, encontré en el libro ‘Nosotros en el tiempo’ una fuente que da una explicación muy interesante: “El Maharil escribe que la plaga se extendió durante el período comprendido entre Pesaj y Shavuot, exceptuando los días de carácter festivo: los siete días de Pesaj, los dos días de Rosh Jodesh Iyar, Rosh Jodesh Sivan y los siete Shabatot, un total de diecisiete días. Así, las muertes tuvieron lugar sólo treinta y dos días de los cuarenta y nueve del Omer. Para conmemorar ello celebramos el día treinta y tres del Omer dándole un carácter semi-festivo suspendiendo las expresiones de duelo”.
                Con estas dos breves explicaciones, que no son todas, ya tenemos una idea de que hablamos cuando hablamos de Lag BaOmer.

                Y como sabemos, Rabí Akiva, además de ser uno de los protagonistas de Lag BaOmer, es uno de los protagonistas de nuestro devenir como pueblo. A él se le atribuye una frase que no deja de llamar la atención “ כל דעביד רחמנא לטב עביד Col deaveid Rajmana letav aveid. “Todo lo que hace HaKadosh Baruj Hú para bien es”.
                Veamos el relato que aparece también en el Talmud (Talmud Babli, Tratado Brajot 60b):
                Cierta vez, Rabí Akiva andaba por el camino. Llegó a un lugar, un poblado, buscó hospedaje y no lo consiguió. Se dijo a sí mismo: “todo lo que hace HaKadosh Baruj Hú para bien es”. No tuvo más remedio que dormir en el campo. Tenía un burro, un gallo y una vela. Por la noche vino un león y se comió al burro. Vino un gato y se comió al gallo. Vino el viento y apagó la vela. Y dijo “col deaveid Rajmana letav aveid”. Resultó ser que esa misma noche vinieron bandidos y tomaron prisioneros a todos los habitantes de la ciudad. Dijo Rabí Akiva: no les dije yo, “col deaveid Rajmana letav aveid”.

                Esta frase no la podemos usar para todas las situaciones de nuestra vida. Es más, es el mismo Rabí Akiva quien en el Pirkei Avot dice: “Todo está previsto pero el hombre tiene el libre albedrío…” (3:15). Pero creo que si sabemos aceptar lo que nos toca cada día, y sabemos ponernos fuertes y seguir adelante, vamos a lograr tomar las decisiones que realmente queremos y pasarla mucho mejor.

                Como saluda mi Rab Damián Karo cuando llega un Shabat Jazak,

¡SHABAT JAZAK SHALOM!
Meir Szames

12.5.14

Rabí Akiva -Ttodo lo que hace HaKadosh Baruj Hú para bien es


כל דעביד רחמנא לטב עביד



Cierta vez, Rabí Akiva andaba por el camino. Llegó a un lugar, buscó hospedaje y no lo consiguió. Se dijo a sí mismo: “todo lo que hace HaKadosh Baruj Hú para bien es”. No tuvo más remedio que dormir en el campo. Tenía un burro, un gallo y una vela. Vino un león y se comió al burro. Vino un gato y se comió al gallo. Vino el viento y apagó la vela. Y dijo “col deaveid Rajmana letav aveid”. Esa misma noche vinieron bandidos y tomaron prisioneros a todos los habitantes de la ciudad. Dijo Rabí Akiva: no les dije yo, “col deaveid Rajmana letav aveid”.
Talmud Babli, Tratado Brajot 60b

Rabí Akiva - La Torá y su recompensa

Dijo Rab Iehuda en nombre de Rab: En el momento que ascendió Moshé al cielo encontró al Santo bendito Él ocupado en ponerle ketarim (coronitas) a las letras de la Torá. Le dijo Moshé: Señor del Mundo, ¿Quién obliga a que tengas que entregar la Torá con todos estos ‘adornitos’?  Le dijo: hay un hombre, que vendrá luego de varias generaciones, Akiva ben Iosef es su nombre, que en el futuro va a  lograr explicaciones de cada una de la coronitas. Le dijo Moshé: Ribonó shel Olam, muéstramelo. Sucedió que Moshé estaba sentado al final de las ocho filas de estudiantes, y no entendía lo que decían en esa clase. Moshé se puso mal. En cierto asunto queEs Halajá (ley) que Moshé recibió y enseñó en el Sinaí –Halajá leMoshé miSinaí” y Moshé se sintió mejor. Al regresar Moshé frente al Kadosh Baruj Hú y le dijo: Ribonó shel Olam, tenés un hombre así y ¡vos pones la Torá en mis manos! Le dijo Dios: ¡Calla!, ese es mi deseo (lit: ese es mi pensamiento). Dijo Moshé: “Ribonó shel Olam, ya me mostraste su Torá, ahora mostrame su recompensa”. Y Moshé vio como Rabí Akiva era torturado y muerto. Dijo Moshé: Ribonó shel Olam, ¡esa es la Torá y esa es su recompensa! Le dijo Dios: ¡Calla!, ese es mi deseo.


Talmud Babli, Tratado Menajot 29b

Un relato sobre el orígen de Rabí Akiva

se acerca Lag BaOmer (sábado a la noche)
Tengo traducidos varios relatos sobre Rabí Akiva
Acá les dejo uno:

Rabí Akiva era pastor de Calba Sabúa. Vió Rajel la hija de Calba Sabúa que el era recatado y trabajador. Le dijo: ¿si me caso con vos irías al Beit HaMidrash? El respondió: sí. Se casaron en secreto. Se enteró Calba Sabúa y expulsó a su hija de su casa, y le prohibió que tenga provecho de sus bienes. Ella se fue a vivir con R’Akiva. En los días de invierno dormían en el granero, y él le colocaba paja en medio de sus cabellos. Y le decía: ojalá y si pudiera te regalaría Ierushalaim shel Zaav (una joya especial). Se les apareció Eliahu HaNaví en forma de hombre. Llamó a la puerta y les dijo: denme un poco de paja, ya que mi mujer dio a luz y no tengo sobre que recostarla. Le dijo Rabí Akiva a su mujer: mira a este hombre, ni siquiera paja tiene. Ella le dijo: ve y estudia en el Beit HaMidrash. Se fue y estudió doce años en el Beit HaMidrash bajo la tutela de Rabí Eliezer y Rabí Ioshua.
Luego de esos doce años volvió a su casa y trajo con él doce mil alumnos. Todos salieron a su encuentro. Al enterarse su mujer, ella también salió a su encuentro. Le dijeron sus vecinas: pide prestado ropas y vístete acorde a la ocasión. Ella les respondió: “el justo cuida el alma de sus bestias” (Mishlé 12:10). Cuando ella pudo llegar a él, cayó delante suyo y le besaba los pies. Quisieron sacarla los alumnos. Les dijo Rabí Akiva a sus alumnos: “Déjenla, ya que todo lo mío y todo lo de ustedes a ella le pertenece”.
Escuchó el padre de ella que un hombre importante había llegado a la ciudad (sin saber de quien se trataba). Y pensó: iré a verlo, quizás pueda liberarme de mi promesa. Una vez que se encontraron, le dijo Rabí Akiva: si hubieras sabido que el marido de tu hija sería un hombre importante (en el estudio de la Torá), ¿la hubieras echado? Dijo Calba Sabúa: incluso si hubiera sabido un capítulo, incluso una sola ley. Le respondió: yo soy el marido de tu hija. Calba Sabúa cayó delante de él y le besó los pies a Rabí Akiva y le entregó la mitad de su fortuna.

Talmud Babli, Tratado Ketuvot 62-63b

24.4.14

PARASHAT EMOR

(Vaikrá - Levítico: capítulos 21 a 24)

                “Dijo Ado-nai a Moshé: Habla a los cohaním hijos de Aarón y habrás de decirles: por persona muerta no habrá de impurificarse, en su pueblo”. (Vaikrá 21:1)
                Así comienza la parashá de esta semana. Venimos transitando Sefer Vaikrá – libro de Levítico, donde se pone gran atención y detenimiento a las cuestiones relacionadas con el ritual, la pureza y la santidad que se les requiere a los sacerdotes y, por extensión, al pueblo de Israel.

                Del versículo que encabeza este escrito, llama la atención a los comentaristas la repetición tres veces del verbo cuya raíz es אמר “A.M.R.” que se traduce como ‘hablar – decir’.
                RaSHí interpreta esto diciendo que el pedido de la Torá se hace para insinuar que los mayores deberán decir y transmitir a los menores.

                Siguiendo con el versículo que tratamos, hay que explicar que los cohaním – sacerdotes, no se podrían impurificar ritualmente poniéndose en contacto con un cadáver. Mientras que los cohaním simples podrían hacerlo por sus parientes más cercanos (esposa, padres, hijos, hermano, hermana no desposada); el Cohen Gadol – Sumo Sacerdote, no podrá acercarse siquiera a ninguno de estos parientes. Solamente hay una excepción en el caso del Cohen Gadol, que es aprendida del final de este versículo, cuando dice “en su pueblo”, la cual es tratada en el Talmud (Nazir 47 a-b), y trata el caso del “Met Mitzvá”. Cuando una persona fallece y el cadáver está entre su gente y su pueblo y haya quien le de sepultura no hay inconveniente, pero de no ser así, este cadáver está en la categoría de Met Mitzvá, y es una obligación primordial el darle adecuada sepultura. La Halajá prescribe que en el caso de un Met Mitzvá, aun el Cohen Gadol tiene la obligación de darle sepultura, aun si habría de desatender por ello algún acto ritual en el Santuario (RaMBaM, Mishné Torá, Sefer Shoftim, Hiljot Ebel 3:8).
                La Mitzvá de dar sepultura al que deja este mundo está englobada por nuestros Sabios en la categoría de “גמילות חסדים” “Guemilut Jasadim”, o sea una manifestación de amor y bondad irrestrictos e incondicionales.

                Vemos así una situación única e impensada: el Sumo Sacerdote, figura máxima del pueblo, quien no puede acercarse a llorar a su padre y su madre siquiera (Vaikrá 21:11), está obligado a hacerlo por un ‘perfecto’ desconocido, quien no tiene quien lo entierre. Parece patente la enseñanza: Por más abolengos que se pretendan, a la hora de estar frente a los demás, somos todos iguales. Y más aún, a mayor rango de jerarquía, mayores son las responsabilidades, deberes y esfuerzos. No hay excusas frente a un hermano. No hay herencia de méritos que te liberen de cumplir tus obligaciones.

                Un poquito más.
                Dentro de esta parashá tan rica en conceptos, cierra el capítulo 22 con las cuestiones referidas a la santidad de los cohaním, diciendo: “Habrán de cuidar Mis Mitzvot –preceptos- y los cumplirán, yo soy Ado-nai” (22:31). Explica el Rab Edery en su Jumash que, cuidar los preceptos implica el estudio, mientras que cumplirlos se refiere a la acción en sí misma. De esto deduce que aquél que no estudia y conoce, tampoco puede cumplir. La mitzvá de Talmud Torá, el estudio de la Torá, es considerada como la columna vertebral de la tradición de Israel. Nuestro futuro como pueblo identificado con su Torá y sus valores depende totalmente del estudio de nuestros libros sagrados, en profundidad y amplitud.

                Volviendo a la opinión de RaSHí citada al comienzo, somos los mayores, en cada una de nuestras casas quienes tenemos la misión de transmitir a los más pequeños nuestra tradición. Una transmisión de ‘mano en mano’, día a día, que hable del respeto y amor irrestricto por el prójimo, por el Otro. Una tarea que debe ir de la mano con los caminos de nuestro pueblo, con el estudio sincero de nuestras fuentes que vayan encaminados a seguir transmitiendo y haciendo.

Rabí Iosi dice: … Dedícate al estudio de la Torá, pues no puedes recibirla por herencia. Y que todas tus acciones sean hechas por amor a Dios” (Pirkei Avot 2:17)

¡SHABAT SHALOM UMEVORAJ!
Meir Szames



Cuando la fe es totalmente reemplazada por el credo, el fervor religioso por la disciplina, el amor por la rutina; cuando se ignora la crisis de hoy a causa del esplendor del pasado; cuando la fe se convierte en algo simplemente heredado en vez de ser una fuente viviente; cuando la religión habla sólo en nombre de la autoridad y no con la voz de la compasión – entonces su mensaje ya no tiene sentido” (A. J. Heschel, “La democracia y otros ensayos”, Seminario Rabínico Latinoamericano)

LA BANDEJA DE PLATA

LA BANDEJA DE PLATA  - מגש הכסף (19/12/1947)
de Natan Alterman (1910 - 1970)

                Dijo Jaim Weitzman “El Estado no le es entregado al pueblo en una bandeja de plata”

… Y la tierra callará. Un sol de tinte rojizo
desaparecerá de a poco
sobre las fronteras humeantes.
Y una nación se levantará, con el corazón desgarrado pero respirando…
Para recibir al milagro,
el único e irrepetible.

Ella se preparará para la ceremonia. Ella se erige frente a la luna
y se levantará, antes del alba, vestida de gala y terror.
A su encuentro saldrán
una muchacha y un muchacho
y lentamente avanzarán hacia la nación.

Vestidos en uniformes y arena, y pesados calzados,
ellos suben por el sendero
extensos y enmudecidos.
No han cambiado sus vestimentas, aún no se lavaron en el agua
los rastros de un día de duro esfuerzo y una noche en la línea de fuego.

Agotados hasta el extremo, célibes de reposo,
goteando rocíos de juventud hebrea,
callados los dos se acercarán,
y se mantendrán de pie sin movimiento.
Y no hay señal alguna si ellos están vivos o si están heridos.

Entonces preguntará la nación, embelezada y fascinada.
Y dirá: ¿quiénes son ustedes? Y aquellos dos, callados,
le responderán a ella: Nosotros somos la bandeja de plata
que sobre ella te fue entregado el estado de los judíos.

Así dirán, y caerán a sus pies ensombrecidos.
Y el resto se relatará en las generaciones de Israel.


Adaptación de Meir Szames

Corrección: Yitzhak  Lewis


מגש הכסף 
מילים: נתן אלתרמן




והארץ תשקוט, עין שמיים אודמת 
תעמעם לאיטה על גבולות עשנים, 
ואומה תעמוד - קרועת לב אך נושמת 
לקבל את הנס, האחד, אין שני... 

היא לטקס תיכון, היא תקום למול הסהר 
ועמדה למולם עוטה חג ואימה. 
אז מנגד יצאו נערה ונער 
ואט אט יצעדו הם אל מול האומה. 

לובשי חול וחגור וכבדי נעליים 
בנתיב יעלו הם, הלוך והחרש 
לא החליפו בגדם, לא מחו עוד במים 
את עקבות יום הפרך וליל קו האש. 

עייפים עד בלי קץ, נזירים ממרגוע 
ונוטפים טללי נעורים עבריים... 
דם השניים יגשו ועמדו עד בלי נוע 
ואין אות אם חיים הם או אם ירויים. 

אז תשאל האומה שטופת דמע וקסם 
ואמרה: "מי אתם?", והשניים שוקטים 
יענו לה: "אנחנו מגש הכסף, 
שעליו לך ניתנה מדינת היהודים". 

כך יאמרו ונפלו לרגלה עוטפי צל 
והשאר יסופר בתולדות ישראל.